La Propiedad

Feb 2, 2021
El concepto de propiedad (del latín: propietas, es decir, cualidad de ser para uno mismo) se define normalmente como el poder que una o más personas, pueden tener sobre determinada cosa o varias cosas, para disponer de ellas según su arbitrio, toda vez que la “propiedad” como concepto y como existencia cultural, legal y material, tiene un carácter histórico, pues su molde evoluciona y cambia de acuerdo a condiciones periódicas y de latitud territorial, contrariando la abstracción especulativa de burgueses-liberales que conciben la propiedad como una inmutabilidad inalterable, dogmática, confesional, universal, o peor aún, como una prolongación de la “libertad individual”.

Desde un punto de vista histórico-antropológico, el ser humano se ha apropiado de determinados elementos presentes en la naturaleza para aprovechar su uso y obtener provecho y beneficio de estos; es una relación directa e intrínseca de la persona con la exterioridad, propia también de la vida gregaria, es decir, la convivencia y organización de comunidad. Así, los primeros humanos cazadores y recolectores, pasaron de apropiarse de rocas y huesos para confeccionar las primeras herramientas y armas. Apropiarse de la tierra mediante la delimitación de zonas cultivables, dando paso a la sociedad sedentaria basada en la agricultura. Con el desarrollo de las civilizaciones, las sociedades humanas regularon la propiedad mediante normas de derecho. Finalmente, y con la llegada del Estado Moderno, el cual monopoliza el uso de la fuerza, la Propiedad, en cuanto a derecho, es regulada y protegida por el aparato estatal.

Desde el materialismo dialéctico, y en contraposición a las nociones burguesas de la propiedad que asumen una supuesta inmutabilidad de ésta, el tipo de propiedad existente va cambiando conforme cambia la etapa histórica del desarrollo de la sociedad. Así, por ejemplo, en las primitivas sociedades comunitarias existía un tipo de propiedad colectiva sobre los medios de producción. Por el contrario, en la sociedad esclavista el amo tenía la propiedad sobre los medios de producción y sobre trabajador-esclavo. En la sociedad feudal el señor feudal tenía propiedad sobre los medios de producción, y una propiedad incompleta sobre los siervos (no podía matarlos arbitrariamente, pero sí los podía vender o comprar). Paralelamente con la propiedad feudal, existe la propiedad individual del campesino y del artesano sobre sus instrumentos de producción. Bajo el régimen capitalista, existe la propiedad capitalista sobre los medios de producción. En otros ámbitos, los asalariados están privados de los medios de producción y, para no morir de hambre, se ven obligados a vender al capitalista, su fuerza de trabajo y llevar el pesado yugo de la explotación.

Uno de los objetivos del socialismo científico, no es la abolición de la propiedad per se, sino la abolición de la explotación, la cual desaparecería por medio de la instauración de la propiedad social. Para aclarar mejor este punto hay que desglosar distintas categorías de propiedad que son relevantes:

Propiedad Privada: Se refiere a la propiedad de los medios de producción en manos de la burguesía, del capitalista monopolista.

Propiedad Social-Estatal: Con la abolición de la propiedad privada, los medios de producción (recursos naturales, industria pesada y ligera, etc.) quedan en manos de la clase trabajadora, la cual los administra a través del Estado Socialista o Popular (distinto del Estado Burgués), y este por medio de empresas estatales o públicas.

Propiedad Cooperativa: generalmente tiene relevancia en el agro, es un tipo de propiedad no estatal que pertenece y es administrada directamente por los trabajadores que la hacen producir.

Pequeña propiedad no pública: se refiere a la pequeña hacienda privada de los campesinos y artesanos individuales, basada en el trabajo personal y que excluye la explotación del trabajo ajeno.

Propiedad Personal: incluye los ingresos y ahorros procedentes del trabajo, la vivienda y la hacienda doméstica auxiliar, los objetos de uso doméstico, de consumo y de comodidad personal, así como el derecho de herencia de la propiedad personal de los ciudadanos.

Cabe destacar que, en la aplicación práctica del socialismo, la abolición de la propiedad privada hace exclusiva referencia a la propiedad capitalista de los medios de producción. Dependiendo de las condiciones materiales de cada país, puede haber mayor o menor tolerancia de la pequeña propiedad privada (generalmente artesanal). La propiedad cooperativa también ha sido importante y sigue siendo importante en distintos países socialistas. Y, por último, respecto a la propiedad personal, - y contrariamente a las caricaturas y demonizaciones que la propaganda reaccionaria hace del movimiento socialista-, el materialismo dialéctico no pretende su abolición, como dijimos, busca abolir la explotación, puesto que solamente con la erradicación total de la explotación, de la parasitación social, los pueblos pueden coronarse con la soberanía político-económica, erigiendo la patria conjunta, la patria del trabajo.